Diario de Iberia – Cap 8

Capitulo 8: Guerra de los pueblos

Un grupo de individuos, ha atacado Segovia, causando el terror y la muerte de muchos civiles, fue un ataque fugaz en medio de la noche, muchos de los ciudadanos ni si quiera saben quienes fueron. Pero aunque muchos guardias resultaron heridos o muertos, pudieron atrapar a unos de los atacantes, que permaneció cautivo en la prisión de Navarra. Lo segovianos, mandaron a una emisaria, nada más ocurrir el ataque, con una carta para el virrey de Navarra. Pero esta no llego a su destino, debido a las heridas que había sufrido durante el altercado.

Un paisano que pasaba por la zona se cruzo con esta mujer, cogió la carta, con orden de llevarla al virrey, y allí dejo a la mujer moribunda tirada en el suelo partiendo raudo a llevar la carta, (cabe destacar que la mujer murió abandonada en mitad del camino, a causa de las terribles heridas que tenia). Este paisano, desobedeciendo la orden recibida, llevo la carta a los templarios y la presento antes el prior, este al leer la carta, decidió llevar acabo una reunión entre los altos cargos templarios, para decidir como deberían actuar. Ha fecha de hoy aun no se sabe nada de los movimientos que llevaran acabo.

Por otro lado, Otro paisano recibió un encargo de parte de un viejo amigo, le pidió que se encargara de recopilar información sobre lo sucedido en Segovia, y que averiguase lo que pudiese sobre el avance del grueso musulmán desde el sur. Este hombre indago, preguntando a pueblerinos y guardias, lo mas que llego a son sacar era que los guardias de Segovia, sabían que había sido un ataque musulmán, de aquellos que permanecen asentados en las afueras de Segovia no demasiado lejos, tras cruzar el puente. Y averiguo que los navarros mantenían cautivo a un prisionero de dicho ataque, marcho hacia Navarra, no sin toparse por el camino con una patrulla de musulmanes que controlaban la zona, de ellos pudo conseguir algo de infamación pero no demasiado significativa, prosiguió su camino, y en la prisión de Navarra se las ingenio para poder salvar, al pobre desdichado que permanecía cautivo entre sus paredes, de el pudo obtener información mas precisa, sobre la naturaleza del ataque, y las verdaderas intenciones del grueso.

Un poco de tiempo después, en Navarra juzgado públicamente para el conocimientos de todos, a un criminal llamado Felipe, a parecer un ratero que fue pillado con las manos en la masa, nada destacable, pero durante el juicio se hizo destacar un asunto, al parecer este individuo, poseía una carta destinada para el virrey, este aseguraba haberla recibido de manos de una emisaria de Segovia, pero teniendo encuesta que se le estaba juzgando por ladrón, y que por algunas cosas que dijo el virrey, parecía que estos habían hablado con anterioridad, y el tal Felipe había declarado al virrey, que le habían robado la carta, hizo levantar aun mas las sospechas sobre este individuos y de sus intenciones al retener la carta en su posesión. Tras el registro que le hizo un guardia, se encontró la carta en su mochila, esta fue entregada al virrey que tras leer la ya nombrada, Enfurecido mando encerrar en prisión al tal Felipe, y decidió, realizar lo que se le pedía en la carta. Unas horas mas tardes Tropas de Navarra, desfilaron unas tras otras hacia Segovia, ya que la carta solicitaba al virrey ayudar militar, para poder controlar futuros ataques.

El virrey sabia de la existencia del grueso del ejercito musulmán, y confiaba en que estos vendrían a Navarra a atacar, pero después de los ataques a Segovia, era una verdad indiscutible que este era su verdadero objetivo, y cuando llegasen no le pillarían desprotegidos.