Diario de Iberia – Cap 2

Capitulo 2: Nacimiento de Galicia, Decadencia y Salvación de Navarra

Pasó algún tiempo, la vida era tranquila en aquel lugar al que llegamos, y los extranjeros eran raro en aquellas tierras, poco a poco, haciendo arreglos, habíamos pasado de una cabaña de madera a una casita considerable, donde poder estar a gusto los tres, sucedió entonces por aquella época, un nigromante que andas suelto por aquellos Lares desato una invasión de no-vivos, en la ciudad de Navarra, Los ciudadanos tenían demasiado miedo, la orden de los rojos estaba ya muy debilitada, los inquisidores habían huido, y Rodrigo Mendoza estaba desaparecido, en uno de sus viajes. La situación no pintaba muy bien para Navarra y los ciudadanos decidieron huir del lugar, convirtiéndose Galicia, en el seno de estos prófugos de su tierra, en poco tiempo Galicia se convirtió en una ciudad bastante prospera, y Navarra cayo en el olvido, el tiempo paso, la orden de los rojos había desaparecido casi por completo y Navarra seguía sumida en el caos, nadie hacia nada por ella, un buen día Felicia una atractiva mujer, de Navarra, nos contó su historia y la simpatía que sentía hacia esa tierra, y nos contó la gran aflicción que le producía ver su tierra contaminada por la muerte, nos pidió ayuda absy y yo estábamos en esa conversación, y nos dijo que contaríamos con la ayuda de un gran templario Aramis.

Poco tiempo después y después de algunas otras charlas, llego el gran día, una batalla como nunca se había visto en esta tierra, Hombres de armas, arqueros, magos inclusos artesanos salieron aquel día a luchar en una batalla por el futuro de las tierras en las que habitábamos. Entre los mas destacados de aquella batalla recuerdo a Lar, un hombre poco querido y algo loco, que se enfrentaba solo contra Ordás de esqueletos que avanzaban implacables hacia el, armado con una fugaz daga y con armadura hasta los dientes, los esqueletos encontraban en el un muro de destrucción imparable, recuerdo luchar codo con codo con el, ese día mi poder aumento enormemente recuerdo llamaradas saliendo de mis manos, y creando un infierno de fuego entre las Ordás de esqueletos, que nadas mas caer al suelo volvían a ponerse en pie y a seguir fustigando. Recuerdo también la escaramuza llevada a acabo por Felicia, Absy y yo, por las murallas de Navarra para hacer un ataque en pinza, en la plaza de la misma, Fue una batalla sin igual de eso no cabe duda, enfrentamos el mal y llegamos hasta el anciano liche, del cual provenía todo el poder de las Ordás de esqueletos, tras hablar con el llegamos a un pacto, nadie mas entraría en las catacumbas a perturbar el descanso de liche ni de los suyos, tras sellar este pacto, y tener que luchar contra el liche, ansioso de demostrad su superioridad antes los mortales que se apostaban ante el. Acto seguido a vencerle, los esqueletos que quedaban fueron sucumbiendo por si solos, yo acompañado de Antonio traje unas cajas llenas de explosivos, y sellamos las catacumbas para siempre.

La tranquilidad volvió a Navarra, y el nombre de Antonio, Absy y Javier, seria recordado como los salvadores de estas tierras, que vinieron de fuera para ayudar a los atemorizados ciudadanos. Aun estando Navarra libre de la opresión de los no-vivos, y teniendo esta un comercio muchísimo mayor al de Galicia, fue ya difícil para esta levantar cabeza y las gente que se habían mudado a Galicia, encontraron un apacible lugar donde vivir y allí decidieron asentarse.